La siempre difícil misión de calcular el vino para un encuentro social.

Se aproxima un casamiento, una juntada, fin de año, o cualquier encuentro social y aparece la fatídica pregunta: ¿Cuanto vino hay que comprar? Comprar de más y que sobre no es tanto problema, tarde o temprano se toma; lo que si es un problema es que se acabe a mitad de la celebración.

Si querés una guía para saber cuanto hay que comprar según la ocasión, en la columna de esta semana la encontrarás.

Cada situación social tiene sus complejidades y particularidades por lo que si uno es el encargado de comprar o conseguir el vino puede que ponga presión. Lo cierto es que hay veces que se toma más vino que otras, dependiendo principalmente de la duración de encuentro y si hay otro tipos de bebidas en la mesa, por lo tanto no es lo mismo una cena con amigos que un casamiento. Otros factores que influyen en la elección y cantidad son: cantidad de invitados adultos (que depende considerablemente si es una cena con amigos o un festejo familiar), a la estación del año y la hora del día (porque mientras más calor, más vino blanco o un tinto suave) y a la preferencias generales del público invitado (no todos los grupos prefieren al vino como bebida principal).

Así sin más preámbulos vamos con las posibles situaciones a la que nos podemos enfrentar:

#1 Cena con amigos en casa: Es muy importante tener en claro la cantidad de participantes ¿Por qué? Porque una botella rinde entre 4 y 8 copas, por lo que si el encuentro incluye a más personas es recomendable llevar botellas “repetidas” (varias de la misma) de tal modo de que todos pueda probar y degustar el mismo. Una solución muy simple a este problema es el bag-in-box que contiene 3 litros del mismo vino. También es conveniente tener en cuenta algún estilo de vino diferentes según las etapas de la comida. Por ejemplo se puede tener en cuenta un espumante para el postre, especialmente si es una torta o cake.

cena amgiso

#2 Casamiento: En este caso la bebida tiene cierta complejidad porque la estructura de este tipo de encuentros sociales tienen “partes” y en cada una se pueden utilizar distintos tipos de vinos. La mayoría de los casamientos tienen 4 partes bien diferenciadas en las cuales se tendrá que calcular bien la cantidad y elegir el tipo correcto de bebida. La primera de ellas es la “recepción” en la cual se suele agasajar a los invitados con una copa de vino blanco o vino rosado acompañado de algún canapé agridulce. Esta situación es rápida y simbólica por lo que cada botella podrá rendir entre 8 y 12 copas de vino. La segunda etapa es la “cena” en la cual generalmente se sirve vino tinto, y se consume bastante más que en la etapa inicial del casamiento. Acá para no quedarse corto hay que calcular al menos 1 botella cada 2 personas adultas. Si bien muchos tomarán gaseosas y otros solo un poquito, es una etapa donde si falta vino se va a notar (y por supuesto después será el comentario del “día después”). La tercera fase es el “brindis” donde también está cargado de simbolismo por lo que solo con un “poquito” alcanza, y la proporción es la misma que en la primera etapa de la recepción. Y la cuarta y última etapa es la del “baile” donde, por lo menos en nuestra cultura, el vino paso al último plano comparado a los tragos y otras bebidas sustitutas, aunque de a poco la tendencia está cambiando y hay que dejar guardada algunas botellitas en la barra por las dudas.

boda

#3 Asado con los muchachos: Esta es una de las situaciones más simples de enfrentar donde solo se bebe vino tinto y la cantidad dependerá de la duración del encuentro. Pero si hay que tener en cuenta la previa (las casi dos horas de preparación del asado) y la sentada a comer. Pero nunca hay que olvidarse de “regar” al asador para que no deshidrate al lado de la parrilla. Por lo tanto, calculando 1 botella cada dos personas seguro andaremos bien. En este tipo de encuentros los “bag-in-box” y las damajuanas están en el tope de lista.

asado

#4 Noche de mujeres: En general las mujeres son más delicadas que los hombres a la hora de elegir un menú para compartir con sus amigas y por supuesto esto también cambia la bebida. Muchas, no todas, prefieren los vinos blancos, ya sean secos o dulces, o los espumantes rosados, lo que marida muy bien con sushi. También son una buena combinación con chocolates o una fondeu de quesos. En cuanto a las cantidades, si el encuentro será acompañado de largas charlas, 1 botella cada dos mujeres, en general, alcanzará.

vinos-masgustan

# 5 Cena íntima en casa: Si el plan es invitar a compartir una cena a una dama o a un caballero (según sea el caso), generalmente 1 botella de vino no alcanzará para la velada, hay que tener una segunda de emergencia guardada. Pero además hay que tener en cuenta que este tipo de ocasiones tienen dos partes, la de “romper el hielo” o la recepción y la comida propiamente dicha. Si la finalidad es impresionar se puede preparar un aperitivo con vino, ya sea un agua de valencia si queremos usar espumante o un borgoña con frutillas en el caso de usar tinto. El secreto es prepararlos con suficiente anticipación y que esté bien fresco, pero hablando de cantidades bastará solo con unos 200 ml del trago para esta etapa. En la la cena se podrá descorchar un blanco, tinto o rosado según sea la comida seleccionada. Si es muy importante tener en cuenta no seleccionar un vino de gran tenor alcohólico (más de 14 % no es recomendable, para no pasar papelones), y además un vino “amigable”sirve para no “errar por mucho”. Por qué te digo esto, porque en muchas ocasiones cuando el hombre es el que invita, hace gala de su billetera comprando el vino reserva más caro que encuentra, sin tener en cuenta que esos son los vinos menos preferidos por las damas. Preferible un varietal elegante muy perfumado que un “tanque de guerra”.

cena intima

Cierre

Consejo final si vas a comprar blancos, rosados o espumantes tenés que tener en cuenta que es necesario enfriarlos y requieren de otra logística. Así además de los vinos pensá en las fraperas y el hielo, heladeras, consevadoras, etc. Que con esos vinos es muy fácil que una situación “cool” termine en “desastre”.

Estas breves palabras son solo una guía o consejo, pero te recomiendo que seas creativo, que no tomes de más, especialmente si manejas, y que haga del vino un fiel compañero más que una excusa para desahogar penas. Disfrutá de tus sentidos sin agobiarlos.

Salud!

Fran

[Ingeniero agrónomo – Técnico enólogo]

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