Al mal tiempo…poca uva


Puede ser que te hayas distraído o con mucho trabajo y no te hayas dado cuenta de la cantidad de inclemencias climáticas que están sucediendo en el ciclo agrícola 16-17 (y eso que recién empieza) y lo que fue el ciclo anterior. De eso se trata la columna de esta semana, del tiempo, el cultivos y qué vamos a comer y beber en el próximo año.

Voy a empezar por lo que pasó el año pasado. Llovió mucho, mucho. Tal vez si estas leyendo esto algún lugar donde llueve seguido pensarás que estoy exagerando, pero Mendoza es un desierto, no suele llover, y por lo tanto no estamos preparados para estas contingencias tanto los animales como las plantas.

Un año normal mendocino (donde se encuentra más del 70 % de la uva del país) tiene una precipitación que ronda los 200 mm, mientras que en el ciclo 2015-2016 (desde septiembre a marzo) las precipitaciones superaron los 350 mm, es decir un 65 % más.

El agua trajo consigo hongos que causan enfermedades en los viñedos. Uno de estos hongos que es bastante peligroso se llama peronóspora y puede atacar racimos y hojas. Si ataca a los primeros los deja “vacíos” ya que se caen los granitos en formación, y si ataca a las segundas las “tira”, se caen también, por lo cual la planta no puede “alimentarse” por medio de la fotosíntesis y los racimos no pueden seguir madurando. Hay un segundo hongo al cual le gusta el agua y la fruta madura, y es el de la podredumbre, que también estuvo muy presente en nuestros viñedos.

f960x0-189534_189552_0

Así terminó el ciclo pasado con una merma importante en los rendimientos (la peronóspora de diciembre) y con buena parte de la uva podrida (la podredumbre de marzo).

Tal vez te estas preguntando si no hay algún agroquímico para frenar o matar a los hongos, y si lo hay por qué no se usó. Si, por supuesto que los hay, y que se usaron, pero la agricultura de la zona de regadío tiene ciertas características que hizo imposible  resguardar la producción.

La maquinaria utilizada se llama pulverizadora y se tira con tractor, por lo que hay que “tener suelo” para poder pasar. Es decir, que tiene que estar lo suficientemente seco para que el tractor no se quede atorado entre las hileras. Esta es una diferencia fundamental con las zonas de agricultura extensiva (soja, trigo, etc) donde se hacen aplicaciones aéreas de los distintos agroquímicos.

atomizzatore-portato-testata-44-diffusori-vigneto

Pero hay un segundo problema asociado. Supongamos que luego de una lluvia, sale el sol, el suelo se comienza secar, la maquinaria se puede utilizar y finalmente curamos. Pero si tenemos la desgracia de que a los días siguientes llueva, el producto que aplicamos se “lava” y hay que volver a pulverizar. El problema de la temporada pasada fue justamente esto, ya que llovía a pocos días de diferencia.

Y para rematarla: los productos curativos de podredumbre son caros. Por lo que los productores más jugados con las cuentas no siempre se pueden dar el lujo de su aplicación.

En los veranos lluviosos y frescos la uva madura muy lento, comienzan los focos de podredumbre y por lo tanto la cosecha se realiza con uva con el mínimo de madurez requerida, y hasta le diría que casi verde. Es mejor una uva inmadura que una podrida.

Pero bueno, hubo menos uva, el precio subió y a algunos les fue bien, otros salieron derecho y los que no tuvieron cosecha la pasando mal.

¿Y este año? Que quiere que le diga. No me voy a largar a decir valores porque no los hay, pero si le digo que el tiempo está dando que hablar. La helada del 6 de septiembre se llevó mucho del durazno y la ciruela, y dejó algunas daños en madera del viñedo (marcas ocultas), la helada del 20 de septiembre con los brotes recién saliendo hizo algunas “quemadas”, y cerró con la helada del 21 de octubre con brotes más crecidos aún. En el medio granizó en Valle de Uco. Igual hay que reconocer que los daños por granizo son mucho más puntuales que los de heladas que son generales.

Queda mucho año por delante, y quién sabe qué pueda pasar. Lo mismo digo de la economía que a veces es una inclemencia más. Unos dicen que el precio de la uva vuelve a subir, otros que se queda estable. No le voy a hacer “futurología”. Pero ojalá, a nuestros productores les cierren los números, que siempre son el eslabón más vulnerable de una larga cadena como lo es la vitivinícola.

Se la sigo la semana que viene con algún tema más feliz que este. Salud!

Fran

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Verdad, Fran, también esta semana, el día 3 también se registraron heladas en la zona de Gualtallary, una firma conocida prendió contra las heladas, no tengo registro de las temperaturas, pero había formación de hielo en las perdidas de las mangueras de goteo, lo que significa que la temperatura estuvo por debajo de los 0°C. Abrazo. FG

    Le gusta a 1 persona

    1. Gracias por tu aporte Fabián! Que este espacio siga sirviendo para el intercambio.

      Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s