Nuevas tendencias. ¿Has escuchado de los vinos de garage?


Desde hace un par de años ha irrumpido en el mercado del vino local un nuevo concepto: los vinos de garage. Que aunque parecido, no es necesariamente es el mismo concepto que los “vinos de autor” que se difundieron hace cerca de una década atrás por nuestras tierras.

Cada vez que nombro “Vino garage” me miran con cara de pregunta, y es por eso que decidí dedicarle a este tema la primera columna del año. Estoy seguro que pronto llegará alguno de estos vinos a tus manos y podrás disfrutar de él conociendo su origen. Esta es una tendencia que recién empieza en nuestro país pero que desde hace varios años ya se viene usando en otros países productores de vino.

Los vinos Garage son un concepto nuevo desde el marketing y la comercialización, pero no lo son en absoluto desde el punto de vista de la producción, que ya tiene sus siglos.

Empezó en Europa, como casi todo en el mundo del vino, ya que son los grandes productores y tomadores de esta bebida. No está de más recordar que ellos duplican o triplican en consumo a otros productores de vino, así por ejemplo Italia tiene un consumo per cápita-año que ronda los 50 litros mientras que Argentina no llega a los 25 litros. Además que está más íntimamente ligado a sus costumbres cotidianas. Pero para no irnos por las ramas sigamos la historia.

En el viejo continente fue, y todavía es, común que minifundios vitícolas de solo un par de hectáreas tuvieran su pequeña bodega o infraestructura donde se hacía el vino, el aceto, y la grapa, tanto para consumo familiar como para las ventas o intercambio con los vecinos Especialmente en Francia muchas de estas familias aprovechando que sus establecimientos se encuentra al costado de las rutas ofrecen allí sus productos. Muchos de los inmigrantes que llegaron a estas tierras con la “estaquita abajo del brazo” también tenían la cultura de hacer su propio vino casero. Aunque es cierto que muchos de estos vinos no gozan de la mejor reputación, tal vez por las tecnología de elaboración y algunos problemas de conservación.

Así llegamos a nuestros días y al tema que nos convoca, los vinos de garage. Tal vez una de las principales diferencias con esos micro elaboraciones que comenté anteriormente, es que el vino garage suele estar inserto en un moderno esquema de marketing y comercialización y con un modelo de negocio que asegura la rentabilidad al elaborador. Ya no es de consumo propio, si no para la venta, con un objetivo principal que es industrializar la materia prima para avanzar un eslabón en la cadena de valor y mejorar su rentabilidad. Además muchos de estos vinos de garage son elaborados por enólogos que tienen pleno conocimiento de técnicas modernas de elaboración y equipamiento necesario para llevar esto a cabo. También hay enólogos que trabajan en una bodega de mayor envergadura pero que usan su elaboración propia como un “cable a tierra” ya que les da una posibilidad de crear y “jugar” mayor a la que tienen en la bodega industrial. Pero todos estos vinos tienen una característica en común: mucha pasión y manos entintadas por la uva.

Solo por dar un ejemplo, el joven enólogo Facundo Montané mendocino (www.facundomontane.com) se animó a arrancar su emprendimiento propio en el 2014. Sus inicios fueron solitarios pero vendimia tras vendimia ha ido incorporando al resto de la familia a su vino garage llamado Tierra Adentro

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Para el INV un vino garage es un vino casero (hasta 4.000 litros por temporada) o artesanal (hasta 10.000 litros por temporada). El espacio físico donde se elaboran puede ser literalmente un garage o una habitación de una casa pero también puede ser una pequeña construcción diseñada para funcionar como bodega. También puede suceder que se le llame vino garage al elaborado en establecimiento más grandes, pero no es el espíritu original.

Si te estas preguntando como hacen los hacedores del vino con la maquinaria, te cuento que la industria metalmecánica ha reaccionado muy rápido a esta tendencia de las microvinificaciones y se puede conseguir de todo: bombas, moledoras, llenadoras, tapadoras, y todo lo necesario para pequeñas producciones y espacios. Lo mismo con los insumos químicos. Y con respecto a los análisis de seguimiento se pueden dejar las muestras en un laboratorio enológico y a las horas te pasan el resultado por correo electrónico.

¿Pero para qué público están pensados estos vinos? Claramente no están enfocados en el consumidor de supermercado, el que compra el vino de oferta cuando hace las compras semanales en esos grandes superficies comerciales. Estos vinos están pensados para un público curioso, que busca novedades, pero que básicamente busca encontrar la mano del enólogo en cada sorbo de vino. En un mundo cada vez mas despersonalizados hay quienes quieren, aunque sea a través de su obra, al que hace la tarea.

Pero a esta historia le falta una pata: La comercialización. Seguramente te estás preguntando dónde se encuentran. En general tiene canales de comercialización más modernos como los digitales. Algunos propietarios deciden venderlos ellos mismos, otros llevan sus vinos a algunas vinerias, pero tienen mucha difusión por canales online como Seisentidos.com y otras plataformas de venta como mercado libre o alamaula.

Se la sigo la semana que viene. Salud!

Fran

 

 

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Muy bueno e interesante artículo.

    Le gusta a 1 persona

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